En
este curso abordaremos la segunda mitad del curso que J.A.
Miller impartió en 1985-86 bajo el título “Extimidad”.
Continuaremos pues, el trabajo de lectura, a partir de la de
decimocuarta lección que lleva por título “De la imagen al
goce”.
Este
seminario recorre las consecuencias sociales, políticas, epistémicas
y clínicas que tiene este concepto para el psicoanálisis. Irá
desvelando la paradoja que implica que lo exterior se encuentre en
lo interior. Extimidad es el término que nombra, de una manera
problemática “lo real en lo simbólico”.
"Al
sujeto de nuestro tiempo, la extimidad se le hace presente como un
goce que toma las formas más variadas de su síntoma. Ese goce, tal
como señala aquí Jacques-Alain Miller, se le presenta como algo
exterior, librado a sí mismo, rechazado del lenguaje. Ya no es
éxtimo al Otro sino forcluido y retorna en lo real" (Miquel Bassols).
En esta
segunda parte se propone “llegar a despejar (…) la extimidad como
una relación lógica”. Relación lógica de la extimidad entre el
Sujeto y el Otro y también relación de extimidad entre el objeto a y
el Otro”.
La
relación del Sujeto con el Otro implica que el inconsciente no solo
está estructurado como un lenguaje sino que también es el discurso
del Otro. De aquí que el inconsciente esté articulado como un
discurso, y no solamente como un lenguaje.
En cuanto a la relación del objeto a y el Otro, pasa por la
distinción entre cuerpo y organismo, separación que el lugar del
Otro produce entre el sujeto y su goce. Es el objeto a el que causa
la división del sujeto, y lo ejemplificará con el asco como un
afecto originario de la división del sujeto.
En la
lectura escansionada de los Escritos de Lacan, J.A. Miller nos
mostrará los sucesivos franqueamientos que llevarán a Lacan a
plantear el objeto a como un complemento de ser del sujeto, ese
complemento extraído del cuerpo, extracción corporal que vira de la
imagen al goce. El objeto a pasa de ser la imagen del semejante a un
elemento heterogéneo por el hecho que no tiene imagen especular.
Si la extracción corporal es anterior al análisis, la experiencia
analítica consistirá en conectar este objeto con la cadena
significante. Una elaboración de saber que modifica al sujeto
haciéndolo aparecer como pura división de la enunciación. Esta
división hace emerger la extracción de goce pero, ahora, como
producción de la experiencia.
Si la
ontología trata del sujeto y su falta en ser, Lacan tomará la
vertiente óntica para tratar el objeto a como un suplemento de goce
en el campo del Otro como desierto de goce.
Por
otra parte queda relativizada la diferencia entre existencia y
ficción ya que de las ficciones se puede hablar como si existieran.
Por otra parte, el hecho de no existir no les impide tener efectos
sobre el cuerpo vivo, sobre su modo de goce.
Es así
que adquiere valor, en la experiencia analítica, la ficción del Otro
y también el objeto a como ficción de la experiencia. Es como
semblante que el objeto a está en el camino que va de lo simbólico a
lo real.